← Volver al archivo

KU, El Mercurio de Valparaíso · 2014 · perfil

El filósofo pop con teorías de W.C.

Cultura / Filosofía

6 de abril de 2014

Portada de El dolor de Dios. Inversiones del Apocalipsis, de Slavoj Žižek y Boris Gunjević
Slavoj Žižek y Boris GunjevićEl dolor de Dios. Inversiones del ApocalipsisAkal

El esloveno logró lo que parecía imposible para un filósofo: ser una estrella mediática. Pero, ¿se entiende su mezcla de Lacan, pop y marxismo? Su obra ya está disponible en Chile para averiguarlo.

Por J.C. Ramírez Figueroa

Hace una década la prensa neoyorquina bautizó a Slavoj Žižek (1949) como “El Elvis de la teoría cultural”. Su look (barba, polera transpirada y zapatillas) y el inglés con acento de inmigrante eslavo que usa en sus conferencias, a lo stand up comedy, lo convirtieron en una figura aclamada por las masas. Sin ir más lejos, José Miguel Villouta o Jorge González se han declarado sus seguidores. El mismo Julian Assange y Lady Gaga se han hecho amigos de él. Incluso se rumoreó un romance con esta última (nunca confirmado ni desmentido).

Esa demencial mezcla de cultura pop con sicoanálisis, marxismo, economía, historia de las ideas o filosofía clásica le ha dado un nuevo nombre: “El filósofo más peligroso del oeste”. Porque su truco es partir con un chiste, para luego demostrar con ejemplos de Hollywood —o un aria de ópera o una declaración de Obama— que todas las seguridades están reguladas por el mercado.

¿Cómo explica la relación entre economía e ideología? Comparando los diferentes WC de los países. “Los franceses son radicales: el desecho cae, desaparece, como la guillotina. Los ingleses son pragmáticos: dejémoslo flotar, resolveremos el problema. Los alemanes, poesía y contemplación: lo contemplas, lo miras. Puede sonar disparatado, pero en cierto modo es cierto: vas al baño y te sientas en la ideología”, dijo en una conferencia universitaria.

Para demostrar cómo, a su juicio, los medios de comunicación exponen ciertas realidades y anulan otras, hizo suya una frase: “Es más fácil imaginar el fin del mundo que un cambio en el capitalismo”.

Para desarmar argumentos dice: “Puedes viajar a la luna o puedes ser inmortal con la ayuda de la biogenética, pero en la sociedad y la economía casi todo se considera imposible: quieres subir un poco los impuestos para los ricos, te dirán que es imposible, que perdemos competitividad. Quieres más dinero para sanidad: te dirán, imposible, eso sería un estado totalitario”.

Documentales

Además grabó documentales donde “intervino” películas como “Sicosis”, “Tiburón” o “La novicia rebelde”, mostrando detalles ocultos y compartiendo con los personajes de la cinta (“The Pervert’s Guide to Cinema” y la nueva “The Pervert’s Guide to Ideology”). También le escribió cartas a las rusas de Pussy Riot, debatió con Assange y compartió con los jóvenes que ocuparon Wall Street el 2011. Toda su actividad está en YouTube, lo mismo que las conferencias o videos que graban los estudiantes ingleses o franceses, donde puede hablar sin problemas durante una hora.

El documental “Žižek!”, de Astra Taylor, resume perfecto su recorrido: filósofo inquieto que escapó en la treintena a estudiar a Inglaterra y Francia. Volvió a Eslovenia y se presentó como candidato presidencial. Perdió, pero siguió estudiando, cautivado por las posibilidades de interpretar a Lacan. Se encerró en un minúsculo departamento y escribió obras como “El sublime objeto de la ideología” y “Visión de paralaje” (“Mi obra maestra”, aseguró). Desde Europa y Estados Unidos lo comenzaron a llamar. Y él aprovechó el impulso y se dedicó a hablar fuerte, a molestar y a reírse un poco de la gente. Lo vimos esquivando a sus fans de Buenos Aires (vivió ahí una temporada), buscando películas en una tienda neoyorquina, alegando por qué le piden que sea chistoso y luego serio.

En una entrevista en The Guardian declaró que hoy se relaja escuchando a Wagner, que la calidad de vida sería evitar la vejez, y que los médicos torturadores son lo más despreciable.

En Chile están editando muchos de sus libros. Los últimos son “El año que soñamos peligrosamente” y “El dolor de Dios”, donde disecciona las religiones monoteístas y la fe, defendiendo en última instancia la necesidad de creer en Dios. Algo que, fiel a su marca, no sólo busca provocar sino dejar en claro que este mundo ateo, progre y liberal no es tan seguro como parece.


En Chile lo publica Akal (256 páginas, $17.200), en su colección Pensamiento Crítico. La tapa lista algunas de las “95 razones” por las que, según sus autores, es un libro interesante: que Žižek afirma que Dios sufre; que Gunjević sostiene que San Agustín puede ayudarnos a escapar del capitalismo; y que Žižek propone que adoptar una postura apocalíptica es “el único modo de mantener la calma”.

Portada del suplemento KU con el retrato de Slavoj Zizek Página interior del suplemento KU con el artículo completo sobre Zizek y el recuadro sobre 'El dolor de Dios'
La portada del suplemento y la página interior. Clic para ampliar.

Seguir explorando