Beach Boys: los guardianes de la bahía
Cultura / Música
19 de agosto de 2012
Los malentendidos casi acaban con el legado de los Beach Boys. Ninguneados en los setenta y ochenta, recién en los 2000 la experimentación pop de su líder, Brian Wilson, y lo adictivo de sus hits tempranos comenzaron a ser valorados y puestos en el mismo nivel que Los Beatles, Kinks o Rolling Stones. Y este año celebran cinco décadas.
Por J.C. Ramírez Figueroa
Hasta mediados de los noventa, los Beach Boys eran una banda bastante subvalorada. En las listas o antologías con “lo mejor de los sesenta” apenas figuraban como una banda de hits destronada tempranamente por los Beatles y la “invasión británica” (Animals, Rolling Stones, The Kinks). Y, aunque experimentaron una resurrección en los ochenta con el veraniego “Kokomo” (1988), seguían siendo vistos como un grupo melódico que apelaba a lo más liviano del imaginario estadounidense: California, surf, automóviles y amores de verano. Pero, a raíz del trigésimo aniversario del disco “Pet Sounds” (1966), tanto músicos como prensa especializada comenzaron a rescatar la figura de Brian Wilson. El principal compositor de la banda, con una salud mental tan delicada que tuvo que abandonar, en esa misma época —cuando se acercaba a los 25 años—, un disco que, se suponía, constituiría una obra maestra: “Smile”. Se recordaron viejos elogios de Paul McCartney, se rescató el término “pop barroco” para definir la música que practicaba la banda en esa época y grupos indie, como Splitsville, le tributaron prácticamente nota por nota en el disco “The Complete Pet Soul”.
Playeros
A los historiadores del rock les llevó un tiempo darse cuenta de que, mientras Los Beatles tenían a George Martin para arreglar y producir sus melodías intrincadamente estructuradas, los Beach Boys tenían a Brian Wilson para hacer todo excepto escribir las letras, opinaba el periodista John Walsh en un reportaje al compositor para el Independent. Para él, “los Beach Boys tenían a la juventud de su lado, y una sensación de diversión, pero también tenían clase”. Y precisamente esa elegancia los hizo patentar el imaginario de California que se instaló en la cultura popular desde los sesenta. Un lugar donde el sol y el mar conspiran para experimentar la juventud eterna. Lo más curioso es que sólo un miembro de la banda sabía surfear: Dennis Wilson, quien moriría ahogado en 1983. Pero, sin duda, compusieron los temas más representativos de ese Estados Unidos de la posguerra que ni imaginaba que el sueño terminaría a balazos con Kennedy y el fracaso de Vietnam. “Surfin’ USA”, “Surfer girl”, “Surfin’ Safari”. Temas que tenían mucho de ese pop guitarrero de los Shadows y del spaghetti western, pero también rock and roll y armonías vocales. Es decir, procesaron lo mejor del pop de principios de los sesenta, antes de que las bandas británicas y el sonido afroamericano de Motown y Stax se tomaran el mundo.
A la vanguardia
Ya en 1964 Brian Wilson alertó a sus hermanos Carl y Dennis (guitarra y batería, respectivamente), a Mike Love (voces, teclados y saxofón) y a Al Jardine (voz y guitarra) sobre la aparición de los Beatles. Wilson sabía que, más que un fenómeno del momento, los de Liverpool tenían la voluntad de apostar a revoluciones técnicas y musicales. Ellos no podían quedarse atrás. Eso ya puede detectarse en su single “I get around” / “Don’t worry baby” (1964), “When I grow up (to be a man)” (1964), “California girls” (1965) y “Sloop John B” (1966). Piezas pop de arreglos y armonías tan sofisticadas como las de sus rivales británicos. El pianista, letrista y estrecho colaborador de Brian Wilson, Van Dyke Parks, dijo a la revista Mojo el 2004: “Brian era un revolucionario, un personaje fundamental de los sesenta. Lo cual no puede decirse del resto de los Beach Boys, pues algunos se sentían especialmente cómodos representando la opulencia de la era Eisenhower. Pero Brian decidió hacerse mayor”. Esta madurez de Wilson llegó a su máximo nivel de brillantez con la sensacional “Good vibrations” (y sus múltiples secciones potenciadas por el sonido del theremín), el disco “Pet Sounds” y el single “Heroes & Villains”, una de las pocas canciones que se rescató de las sesiones de “Smile”. Wilson, aunque consciente de la competencia con Lennon y McCartney que se libró en esa época, aclara: “No éramos rivales. Era una competencia amistosa”. Después, con altibajos y un retiro de los escenarios por más de tres décadas, el grupo —quizá por seguir en actividad— nunca logró el aura mítica de agrupaciones como Velvet Underground o Love.
Afortunadamente, todo el legado de la época pasada de la banda explotó: un recuperado Wilson presentó “Smile” en vivo en el Royal Albert Hall el 2003 y el disco con el recital fue elegido el mejor del año en diversas antologías. Comenzaron a sucederse cajas con las grabaciones de los discos históricos y se fue consolidando el estatus de la banda. Y eso que ya en 1988 habían ingresado al Salón de la Fama del Rock and Roll. Este 2012 no sólo celebrarán sus 50 años con cincuenta conciertos, entre ellos uno en Chile. También están defendiendo un nuevo disco de estudio (“That’s why God made the radio”), uno de grandes éxitos y doce discos originales remasterizados. Al parecer, después de varios malentendidos y tragedias históricas, la banda californiana está recibiendo lo que merece.
Celebración en grande
“The Beach Boys Greatest Hits” es una colección de las 20 canciones más populares de la banda, desde la sublime “God only knows” hasta la icónica “California girls”, pasando por hits tardíos como “Kokomo”. También será lanzado un box set de 50 canciones llamado “Greatest Hits: 50 Big Ones”, que contendrá, aparte de los éxitos, otras 29 canciones remasterizadas, incluyendo tracks de su reciente disco “That’s why God made the radio” y una reversión del single “Isn’t it time” que se estrenará en septiembre. La caja vendrá acompañada de un libro y siete postales. Por otro lado, a fines de año EMI reeditará doce discos, remasterizados y con material inédito, entre ellos “Surfin’ USA” (1962), “Pet Sounds” (1966) y “Surf’s Up” (1971), además de versiones estéreo de “Today!” (1964) y “Smiley Smile” (1967).
El grupo se presentará el 26 de octubre a las 21:00 en el Movistar Arena, en el marco de su gira por el 50.º aniversario. La banda está compuesta actualmente por los originales Mike Love y Bruce Johnston, además de Christian Love, Randell Kirsch, Tim Bonhomme, John Cowsill y Scott Totten.



