El maravilloso y desconocido mundo de Jason
Cultura / Historieta
1 de noviembre de 2011
Perros, pájaros y conejos asumen los problemas humanos y los llevan hasta el límite: viajando en el tiempo a Alemania para matar a Hitler o peleándose con hombres lobo celosos. Es el mundo de uno de los dibujantes más elogiados de los últimos tiempos, que acaba de aterrizar con sus engañosamente inexpresivos personajes en Chile.
Por J.C. Ramírez Figueroa
Un perro con aspecto adulto camina pensativo por París. Tiene la nariz rosada y ojos blancos que, en un principio, parecen inexpresivos. Aunque usa un elegante abrigo café y pantalones negros, sus patas están desnudas. Tras ignorar a un mendigo —que es un perro igual que él, pero de barba gris— saluda a otro perro de traje amarillo oscuro. “Eh, Hem”, le dice. “Hola, Ezra”, le contesta.
Después de un breve diálogo donde el perro-Hem se excusa de tomarse un café porque “ha quedado con Gertrude Stein”, el lector se da cuenta de que un personaje es Ernest Hemingway y el otro, Ezra Pound, a los que se suman Scott Fitzgerald y James Joyce. Es decir, la crema y nata de la “generación perdida” de escritores exiliados en Francia y que curiosamente Woody Allen retrató en la exitosa “Midnight in Paris” (2011).
Pero acá los personajes son animales (los artistas son perros, las personas comunes pájaros y conejos), los libros son reemplazados por cómics y hay un crimen que se narra desde varias perspectivas. Se trata de “No me dejes nunca” —titulada originalmente “Hemingway” y editada en 2005— del sorprendente dibujante noruego Jason, ganador del prestigioso Premio Eisner en 2007 y calificada como “la mejor novela gráfica de la temporada” por la revista Entertainment Weekly.
Poesía hermosa y sobrecogedora
A propósito de este libro, el escritor estadounidense Sherman Alexie es tajante: “La obra de Jason es poesía. Hermosa y sobrecogedora. Liberadora y desesperante. Él es el Kafka y el Keats del mundo del cómic”. Es que precisamente en esta novela gráfica se encuentran varias claves para entrar en su universo, partiendo por los ojos de los personajes. Una engañosa inexpresividad nórdica que conecta perfecto con la obra cinematográfica del influyente director finlandés Aki Kaurismäki. En ambos, los diálogos de sus personajes —y no sus expresiones corporales— son los vehículos del drama humano que la tradición narrativa estadounidense insiste en convertir en acciones.
Así, es el lector el que debe “aprehender” lo que sienten o piensan los personajes, ya que sus ojos son simplemente dos pelotitas ovaladas y blancas, enmarcadas en un rostro de animal de historieta. Aunque, claro, poco tienen que ver con la moral Disney.
La muerte como divertimento
“En mis historias hay muchos muertos, pero no tengo ninguna explicación para ese fenómeno. Nunca he visto morir a una persona en la vida real. Tal vez sea el resultado de una obsesión de mis personajes: son tipos capaces de matar a las mujeres que aman. De hecho, no tengo ninguna explicación para el amor. Simplemente constato que tanto el amor como la muerte pueden dar origen a buenas historias…”, declaró a una revista francesa.
Y agrega: “Estoy convencido de que la muerte es algo muy doloroso que algunas veces puede resultar divertido. Mi trabajo es convertir la muerte en algo divertido, incluso cuando ella misma no lo es. Pienso que en la vida no hay nada que sea tan serio que no te puedas reír de ello. Mis obras se alternan sistemáticamente entre lo serio y lo humorístico, entre la realidad y el absurdo”.
Nacido en 1965 en Molde, Noruega, este dibujante llamado John Arne Sæterøy tuvo una formación contracultural y académica. Primero en la revista escandinava “Konk”, donde debutó en 1981, y luego en la Academia Nacional de las Artes de su país, donde estudió diseño e ilustración. Se hizo un nombre en su país ganando el premio de la Asociación Noruega de Cómics con “Pervo”, donde ya se reconoce su particular estilo. Tanto como la novela gráfica “Pocket Full of Rain” (1995), que lo hace ganar el premio Sproing al mejor cómic noruego del año. Ese mismo año comienza su invasión global, particularmente en Estados Unidos, donde ha sido elogiado por su “universo propio e intransferible” y el humor negro con que envuelve a sus personajes antropomórficos, aunque nunca los daña del todo.
Esas verdades que no se dicen
Sobre el “silencio” de sus personajes, que muchas veces pasan varias viñetas sin decir nada, el autor se defiende: “En la época del cine mudo, Buster Keaton nunca mostraba sus sentimientos al espectador, porque la emoción es más auténtica cuando nace de los pequeños detalles de una historia, cuando no se lo decimos todo al lector o espectador”.
Y son precisamente estos detalles los que iluminan su obra, que recurre a lo fantástico para retratar la soledad, la alienación o la pérdida de vínculos de los seres humanos. Historias como las de un tipo contratado para viajar en el tiempo y matar a Hitler, o un mosquetero que terminó viviendo de sus glorias pasadas en un huracán de excesos. Pero también parejas en constante tensión, o seres grises que buscan su momento para volverse héroes.
“Cuando cojo el lápiz me doy cuenta de que el silencio puede ser más expresivo que las palabras. Eso me permite ocultar al lector lo que piensan los personajes y dejar que él mismo rellene esos bocadillos de texto. No me gusta explicar mis historias, prefiero no decir nada sobre ellas, cultivar el misterio. No es para frustrar al lector, es que muchas veces ¡ni yo mismo tengo las claves y las respuestas!”.
Cinco puertas de acceso al universo Jason
“Los hombres lobo de Montpellier” (2011). Sven, un artista escandinavo “semibohemio”, vive en la ciudad francesa de Montpellier. En sus tiempos libres se disfraza de hombre lobo para que las víctimas de sus robos nocturnos queden muertas de miedo. El problema es que en el pueblo hay una sociedad secreta de hombres lobo que piensa que es un principiante demasiado mediático. Definida como “thriller licantrópico”, la novela gráfica funciona también como comedia y drama existencial. Según Le Nouvel Observateur, el autor “logra sembrar la confusión en el lector, llevándolo a un relato de acción, pero sumergido simultáneamente en la intimidad de unos personajes perdidos y desorientados”.
“¿Por qué haces esto?” (2004). Debut en color de Jason y homenaje al género negro. La obra, que recuerda al clásico “La ventana indiscreta” de Hitchcock, pero también a los cuentos de Raymond Carver, es una compleja reflexión sobre la culpa, la soledad y el abandono. Se centra en la historia de Alex, implicado en el asesinato de su amigo Claude, a pesar de ser todo una gran equivocación. Algo que podría aclararse si no fuera porque la policía lo persigue. Una obra “de gran peso emocional”, según el Hollywood Reporter.
“Yo maté a Adolf Hitler” (2006). El dibujante nos sumerge en una ucronía donde los asesinos a sueldo son tan respetados —y comunes— como los abogados o médicos. En ese contexto, un científico contrata a uno de ellos y lo hace volver en el tiempo para matar a Hitler antes de que pudiese tomar el poder en Alemania. Sin embargo, en lugar de una masacre nazi a lo Tarantino, la historia da un giro inesperado y con un final sorprendente que, como bien describe la contratapa, “resuelve varios problemas de un plumazo”.
“El último mosquetero” (2008). Una prueba de la versatilidad de Jason. Acá estamos en las oscuras tabernas de París hace cuatro siglos, donde el protagonista, Athos, vive del mito de haber pertenecido al grupo de mosqueteros de los cuentos infantiles. Pero los excesos y el alcohol le pasan la cuenta. Y comienza una lucha por recuperar el tiempo perdido, cuando el honor y la amistad eran el norte.
“Low Moon” (2008) y “En pocas palabras” (2009). Dos álbumes que compilan varias historias dispersas y que, junto a “No me dejes nunca”, son la mejor forma de conocer a este autor. El primero compila cinco historias inconexas (aparentemente), donde sus personajes viven en mundos tan distintos como el western o la ciencia ficción. La economía de recursos, el silencio y la construcción elíptica son las marcas registradas. Tanto como en el segundo libro, que incluye una comedia de zombis (“Los vivos y los muertos”), una historia de amor que homenajea los códigos del cine mudo (“Di algo”) y un “triángulo amoroso frankensteiniano” (“Por el mal camino”). Fundamentales.
Los libros de Jason son editados por la española Astiberri y distribuidos en Chile por prosaypolitica.com.
Declaración de principios de Jason
Sus influencias: “Maus”, de Art Spiegelman; “The Poor Bastard”, de Joe Matt; “La balada del mar salado” (Corto Maltés), de Hugo Pratt.
Personaje de ficción preferido: Homer Wells, de “Las normas de la casa de la sidra”, de John Irving.
Películas: “Fanny y Alexander”, “Días de gloria”, “Rushmore”.
Superhéroe: Spiderman. Película Disney: Blancanieves.
¿Su personaje político preferido de todos los tiempos? Ninguno.
Si pudiera viajar en el tiempo, su destino sería… París, años 20.
Una fecha inolvidable en su vida: todavía no ha sucedido.
¿Qué o quién le resulta insoportable hasta límites insospechados? Céline Dion.
(Compilado de 13millonesdenaves.com)


